Una tradición familiar

Todo comenzó en 1896, cuando Gabriel Riera, el primero de una saga de tejedores, puso en marcha unos telares en un pequeño taller en el pueblo de Biniamar.



Este pequeño taller permaneció en Binimar hasta aproximadamente 1940, trasladándose luego a Lloseta, localidad vecina, concretamente a la casa nº50 del Carrer Major. Esta vieja casa ha acogido el taller y la tienda de la empresa desde entonces. Al adentrarse en ella, el visitante se deja envolver por esa sensación reconfortante que proporciona el retomar contacto con el pasado y a las cosas sencillas: esta casa, con sus telares centenarios y su azotea con madejas secando al sol, es un viaje a los orígenes de un oficio.

Cada tela sigue los procedimientos heredados de generaciones anteriores, y son fruto del esfuerzo de todos los miembros. Cada uno de ellos, en su momento ha contribuido a que el oficio y la tela #IkatFromMallorca, sigan vivos y continúen su evolución, en un marco que respeta las cualidades que la han convertido en el emblema del Mediterráneo.


Nos esforzamos en respetar las cualidades únicas y mediterráneas de nuestras telas, y nuestra misión es la misma de nuestros inicios: crear un producto fiel a sus orígenes y preservar los valores que rigen nuestro oficio.